¿Matar? ¿Por qué no? Es decir, estoy solo en una isla; estamos. Aquel tonto se preocupa sólo por el fuego, siendo que tenemos todo el poder. Tenemos el poder de crear un nuevo país con tan pocos habitantes. Tenemos el poder de regirnos por todo lo que nosotros decimos y no por lo que hubo en el mundo de los adultos. ¿Por qué vivir en el de ellos si tenemos nuestro propio universo? Y, además, todos lo seguían como perritos falderos, sobretodo los peques y ese mantecoso de Piggy. Ya me tenían harto. ¿Cómo es posible que mi coro haya designado a ese como su líder, nuestro líder? Mis cazadores… Son míos, yo soy el jefe. Yo logré volverme el líder, el que lleva la batuta de esta nueva forma de gobierno. Nada de caracola. Las reglas no son necesarias si se hace lo que el líder dice. No es necesario comer frutas si se pueden cazar cerdos y jabalís. No es necesario hacerlo tampoco, precisamente, porque se puede salir a cazar y no tienes que estar cuidando un estúpido hilillo de humo como si fuese un bebé. El fuego sólo se necesita para cocinar, no para llamar la atención de los adultos. Y los adultos no se necesitan si aquí hay carne y líder. No se necesitan porque aquí hay libertad y diversión, que es una palabra que Ralph no conoce. Lo que debemos hacer es aniquilarlo de una buena vez. Que su opinión ya no sea válida para nadie. Hay que darle caza. A Piggy, afortunadamente, ya le ha tocado lo que bien merecido tenía. En cuanto a los gemelos Samyeric y los que le seguían, ya los incorporé a mi manada. Qué lástima por Simon, pero fue su culpa. A pesar de ello, castigué con azotes a mi discípulo que dio aviso de que él era la Fiera, ya que por ese motivo le dimos caza. ¿A quién se le ocurre salir así en medio de la noche? Era un crío muy extraño… Pero ya lo ha arrastrado el mar.
Viviremos como salvajes, comeremos cuando nos plazca y haremos nuestras necesidades cuando y donde lo necesitemos. Nada de tener que estar al pie de una fogata. Pero para ser totalmente libres, hay que desaparecer todos nuestros obstáculos.
La Fiera tampoco es un problema. Si no es que es un invento de uno de los peques, seguro lo inventó Ralph con el fin de tenerlos a todos controlados y asustados. Sólo quiere hacerse ver como el que no le teme a nada y el que los puede proteger. ¡Ni siquiera tiene una estúpida arma! Ralph es el inicio de todos nuestros males. Él es la primer Fiera a la que debimos cazar y si es que existe otra, también acabaremos con ella.
Escuché el aullido de alguien de mi manada. Agudicé mis sentidos y corrí a su encuentro. Cazar a Ralph.
Mientras corrían hacia orillas del mar, Jack Merridew y los demás chicos se toparon con fuerzas de la marina que los llevaron de regreso a Londres, en donde los pertenecientes a la manada de Jack que tuviesen edad suficiente fueron llevados a la correccional para menores. Todos recibieron terapias psicológicas durante largos años, en especial Ralph, quién fue el que más traumas, trastornos y secuelas tuvo desde su estancia en la isla y todos los atentados contra él. Otro que tuvo que ser severamente tratado, fue Jack, que al parecer, necesitaba una mayor atención médica. Los cuerpos de Simon y Piggy, así como del piloto, fueron buscados, sin embargo, sólo se encontraron lo que parecen ser sus restos, como algunas partes corporales. Igualmente, numerosos cuerpos de ayuda se adentraron en la selva de la isla con el fin de asegurarse de que todos los niños, vivos o muertos, hubiesen regresado, ya que se dice que no es así. Actualmente, no se sabe nada sobre Jack Merridew, sólo que tuvo una hija…
Personajes obtenidos de El Señor de las Moscas



1 comentario:
El señor de las moscas, ¿no? Pues me suena a eso >w<, no lo he leído, pero le he estado tratando de dar caza... pronto, muy pronto será.
Pero qué maravilla *3*
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